Penalizaciones, el riesgo de la posición considerado racionalmente

Tengo la sensación de que está todo el mundo corriendo y gritando “¡Fuego! ¡Fuego!” y, en verdad, el fuego es escaso y quema poco. La última actualización de PageRank™ de Google ha llegado tarde, ha venido precedida por una política de miedo e incertidumbre y ha sido muy sonada. Normal, por tanto, que se genere tanta opinión.

El anterior post fue más oficial e informativo que otra cosa, Santi diría aburrido. En éste daré una opinión más personal sobre el asunto de las penalizaciones, a pesar de que esta actualización no ha supuesto sólo bajadas. Se ha premiado a multitud de blogs noveles con una gran subida. Podría dar muchísimos ejemplos de blogs que han subido su PageRank™ y realmente contar con los dedos de la oreja los que han bajado (no los doy por razones obvias) . Esta nueva versión del algoritmo premiaría más la actividad vital de las webs y la generación de nuevos enlaces, en el sentido de una popularidad activa, casi tendencial. Google está diciendo que le gustan los blogs. ¡A nosotros también!

Entremos entonces en el percal de las webs que han perdido fuel. Google ha afirmado oficialmente que si vendes enlaces te penaliza. Condición necesaria y suficiente. Pero tras la actualización, nos encontramos que ha penalizado webs que no venden enlaces y, al contrario, no ha tomado ninguna medida con algunas que venden enlaces abiertamente. ¿Por qué esa incongruencia? Si realmente Google quisiera hacer una declaración oficial, hubiera penalizado a todos esos blogs que todo el mundo lee y obviamente venden enlaces. Los resultados de sus búsquedas evidentemente no mejorarían. Creo que Google no tiene una buena manera de diagnosticar sin equivocación lo que son enlaces patrocinados y lo que no. Puede simplemente tener suposiciones. (Conspiranoia: todo este alboroto podría ser una estrategia para que todas aquellas webs penalizadas quitaran sus enlaces y entonces Google pueda darse cuenta de cuales era patrocinados).

Pero entremos en la cuestión más relevante. Aquellos a los que les ha menguado la barrita verde y temen, consecuentemente, una bajada en los rankings. Hecho que se traduciría como menos visitas desde Google. Dada su posición dominante (casi monopolística) en el mercado, esto sonaría como una penalización draconiana, pero si se mira detenidamente como este tráfico contribuye a los rankings, uno se dará cuenta que muchos blogs no se benefician del número significativo de visitantes que provienen de las búsquedas. Google es un deber hoy, de acuerdo, pero pensemos en cual es el propósito de la mayor parte de los bloggers. Estamos hablando de una necesidad de comunicar, una pasión o un hobby. ¿Qué tráfico de Google cubre estos propósitos? Robert Basic, el blogger número uno en alemania, comenta que la calidad de los visitantes de Google deja mucho que desear. Especialmente para los bloggers, acostumbra a ser más importante tener una legión leal de seguidores y de lectores por RSS. Y esta fidelidad se gana normalmente a través de recomendaciones que se dan desde otros blogs.

Ahora nos tendríamos que preguntar: ¿es el tráfico que envía Google económicamente esencial (tu trabajo depende de ello como en el caso de editores online de periódicos) o importante para la finalidad del sitio (como maximizar el alcance de un mensaje)? Si blogueas porque te gusta, por hobby o como necesidad expresiva, está claro que esta potencial penalización no es tan grave.

Desde luego, aquellas websites con intereses comerciales y que parte de sus ingresos provienen del tráfico de Google, tienen que considerar seriamente las necesidades de los motores de búsqueda. Pero de todas maneras, es importante tener en cuenta que las directrices para los webmasters no son ninguna ley y Google, a pesar de todo el poder del mercado, no es el gobierno de Internet.


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